Tele

Tele

Escucho la tele de la vecina como si estuviera en mi casa.

Si me la cruzo en la calle apenas saluda.
Mueve la boca para dentro. No emite sonido.

A cambio pone el volumen al 80.

Ahora están hablando de María del Monte.
Sé cuándo se queda dormida porque deja de cambiar de canal.
Sé que si hay futbol se pone una serie de crímenes.
Sé que se pone techno para limpiar.

El problema es que si yo la escucho a ella… ella también me escucha a mí.

Una noche estornude fuerte y oí algo a través de la pared.
Creo que fue un “Jesús”.
Pero igual fue la tele.

A veces intento calcular todo lo que sabe de mí.

Que me bajo a andar in extremis para completar los 10.000 pasos. 
Que duermo a mi hijo a las 9:00 diciéndole que ya son las 09:30.
Que no veo acabar los partidos si vamos perdiendo de dos.

Tenemos un contrato de confidencialidad.

Yo sé que ve programas del corazón.

Ella sabe que me levanto a las dos de la mañana.
Abro la nevera.
Y no cojo nada.

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